Sinopsis
Adelante Muchachas!
cuenta la historia de cuatro muchachas hondureñas que no podrían ser más distintas entre sí.

Adelante Muchachas!
acompaña a las cuatro muchachas en sus diferentes entornos de vida. Ellas nos llevan a sus hogares y nos cuentan historias importantes de sus vidas. Nos enseñan dónde estudian, sus colegios o universidades y sobre todo nos invitan a acompañarles a los pocos lugares donde puedan pasar su tiempo libre de manera segura con sus amigas. En este aspecto el fútbol es una actividad de gran importancia para ellas.
El fútbol femenino federado en ligas menores o mayores es algo muy nuevo en Honduras, característica que se convierte en un reto diario para los entrenadores y los promotores de los equipos, quienes se enfrentan con numerosos obstáculos por falta de apoyo hacia esta actividad deportiva. Las canchas carecen de cabinas y baños casi siempre, mucho menos poseen duchas. En otro aspecto, siempre se escuchan provocaciones e insultos y tampoco puede faltar el típico comentario machista de uno o varios espectadores masculinos.



Seydi y Wendy viven en uno de los muchos barrios pobres que serpentean cada vez más alto a lo largo de las colinas secas y pedregosas alrededor del pequeño centro de Tegucigalpa. Es uno de estos barrios en los que la mayoría de los jóvenes pasan el excesivo tiempo libre del que disponen, por falta de trabajo y de perspectivas, en bandas juveniles popularmente llamadas “maras”. Allí la violencia diaria ha enterrado cualquier tipo de escrúpulo. Ambas muchachas forman parte del equipo de fútbol femenino del Proyecto Compartir.




En el club Motagua Femenino juegan las otras dos muchachas, Cristel y Kenia. Cristel viene de una familia de clase media y sus padres son profesionales que poseen puestos de trabajo estables. Cristel sacó su bachillerato en el Colegio María Auxiliadora, un centro de enseñanza privado gestionado por una congregación de monjas católicas. Actualmente es alumna en la UNITEC, la universidad privada más prestigiosa de Tegucigalpa.
La cuarta muchacha es Kenia, hija de un empresario que posee una fábrica de cemento y bloques, que tras haber sacado su bachillerato en el exclusivo y privado Colegio Del Campo, está a la espera de una beca para poder estudiar en EEUU.